[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/peru1.jpg” align=”left” captiontext=”It takes at least 30 officers armed with weapons and protective shields to engage a gang.”]Lima, Peru – The government is determined to employ a multidisciplinary strategy to prevent young people from joining gangs, as more than 12,000 belong to the about 430 gangs in the capital city of Lima and nearby El Callao.

Councilman Federico Tong Hurtado, an analyst on youth issues, said the number of young people involved in gangs represents “an alarming trend in the escalation of violence [in Lima] among these juvenile gangs.”

Col. Salvador Iglesias Paz, head of the police’s Green Squadron, which focuses on providing security in Lima and the most dangerous areas in neighboring cities, said these gangs are made up of young people between the ages of 15 and 27.

“In some cases, there are even 12-year-olds who are gang members,” he said, adding that 95% of the gang members are male.

Some of the most populated districts in Lima, such as San Martín de Porras, San Juan de Lurigancho, Ate, Comas, Villa El Salvador, Los Olivos and Villa María del Triunfo, have a strong gang presence.

Lima has a population of eight million, but 50% live in the city’s poorest areas, according to the Institute of Statistics and Informatics.

The gangs have no fewer than 10 youngsters each and may have as many as 150 members.

“[These youngsters] make weapons out of heavy objects, such as stones and construction metal, and they acquire others, like machetes, whips and homemade firearms on the black market,” Iglesias said, adding gang members are often armed when they commit robberies, rapes, murders and drug deals.

Gangs also use weapons when they engage in fights with rival factions, as the most common causes for confrontations are rivalries (22.3%) and territorial disputes (15.83%), according to the police’s Situational Study of Youth Violence in Lima and El Callao.

To address the weapons problem, the Green Squadron launched a series of operations to confiscate guns and knives from gang members. The initiative followed publication of a recent study by an NGO that reports 71.9% of Peruvians don’t feel safe.

[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/peru2.jpg” align=”right” captiontext=”Gangs also use weapons when they engage in fights with rival factions, as the most common causes for confrontations are rivalries (22.3%) and territorial disputes (15.83%), according to the police’s Situational Study of Youth Violence in Lima and El Callao.”]Greater police presence in the streets

The government deployed 13,000 police officers – at a cost of US$24 million – to the most dangerous neighborhoods in the Lima area on Aug. 15 to stem residents’ fears of being victims of crime.

“By boosting the presence of police officers in the streets, we will bring back the rule of law, and we’ll make sure the presence of the state is felt in those areas where gangs exist,” Iglesias said.

It takes at least 30 officers – armed with weapons and protective shields – to engage a gang.

“To conduct an operation with fewer men [than that] means putting the lives of the agents at risk,” Iglesias said.

Those found guilty of leading a gang can be sentenced to up to four years in prison.

“We shouldn’t stop at imposing harsher penalties,” Tong said. “We also need to create policies that contribute toward the benefit of young people, in social and economic matters, and with [greater] access to jobs. Gang membership makes youngsters feel as though they are part of a community. They feel safe in a city that assails and marginalizes them and find something akin to social recognition.”

Often those involved in gang life at an early age grow up wanting to follow in the leader’s footsteps.

“The disintegration of families, unemployment, as well as social and family violence, are the main factors that drive young people to join gangs,” Iglesias said.

That’s why the police departments in Lima and Callao have coordinated efforts with neighborhood watch groups to provide forums where they educate the public on the dangers associated with gang life and narco-trafficking.

Authorities in Lima also recently launched a $500,000 nuevos soles (US$178,571) program called “Chicos Chamba” (“Youth-Jobs”), which established a support network for 20,000 young people looking for work.

Another program, “Young Leaders Toward a Better Future,” which is coordinated by the Public Ministry, provided assistance to 500 minors who left gangs so they could return to school or enter the workforce.

“The best way to prevent gangs is by offering our adolescents and young adults facilities and activities to further their development,” Lima Mayor Susana Villarán said.

By Pedro Hurtado Cánepa for Infosurhoy.com[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/peru1.jpg” align=”left” captiontext=”El gobierno peruano dispuso que más 13 mil policías colaboren con el patrullaje y así reducir los niveles de inseguridad en las calles peruanas, con un costo de US$ 24 millones.”]Lima, Perú – El gobierno está empeñado en adoptar una estrategia multidisciplinaria para prevenir que más jóvenes se sumen a pandillas, dado que más de 12,000 personas pertenecen a las cerca de 430 grupos delincuenciales en Lima y el Callao.

Federico Tong Hurtado, regidor de Lima y experto en temas juveniles, dice que “hay una tendencia preocupante en el escalamiento de la violencia en estos grupos juveniles”.

El Coronel Salvador Iglesias Paz, jefe del Escuadrón Verde de la Policía peruana, que se dedica a proveer seguridad en los barrios de Lima y ciudades cercanas, dice que las pandillas están integradas por jóvenes de diferentes edades, que se encuentran entre los 15 y los 27 años.

“En algunos casos, niños de 12 años también integran las pandillas”, dice Iglesias, agregando que el 95% de los miembros de pandillas son varones.

La policía peruana ha identificado como zonas peligrosas y con fuerte presencia de pandillas a los distritos más poblados de Lima como San Martín de Porras, San Juan de Lurigancho, Ate, Comas, Villa El Salvador, Los Olivos y Villa María del Triunfo.

Lima tiene ocho millones de habitantes, según el Instituto de Estadística e Informática, y casi al 50% de su población vive en los distritos más pobres de la ciudad.

Según la policía peruana, las pandillas están compuestas compuestos por 10 jóvenes como mínimo y pueden llegar a estar integradas por 150 personas.

“[Estos jóvenes] usan objetos contundentes como piedras, fierros empleados en la construcción de inmuebles y a los que se le afila la punta, machetes, verduguillos, armas de fuego de fabricación artesanal y armas de fuego obtenidas del mercado negro”, dice el Coronel Iglesias.

Las pandillas también usan estas armas para enfrentarse a grupos rivales, siendo el motivo más común las rivalidades (22,30%) y la lucha por un determinado territorio (15.83%), según el Estudio Situacional de la Violencia Juvenil en Lima y Callao.

Para reducir el problema de las armas ilegales, el Escuadrón Verde realizó una serie de operaciones para confiscar armas y cuchillos a pandilleros. La iniciativa vino después de la publicación de un reporte de una ONG que establece que el 71.9% de los peruanos no se siente seguro.

[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/peru2.jpg” align=”right” captiontext=”Estos jóvenes usan objetos contundentes como piedras, fierros empleados en la construcción de inmuebles y a los que se le afila la punta, machetes, verduguillos, armas de fuego de fabricación artesanal y armas de fuego obtenidas del mercado negro”]Más policías en las calles

El gobierno peruano dispuso que más 13 mil policías colaboren con el patrullaje y así reducir los niveles de inseguridad en las calles peruanas, con un costo de US$ 24 millones.

“Con la mayor presencia de efectivos policiales en las calles recobraremos el principio de autoridad y lograremos que se perciba la presencia del Estado en aquellas zonas donde existe el pandillaje”, dice Iglesias Paz.

Para cada intervención policial en zonas donde se detecta la presencia de pandillas, se requiere un mínimo de 30 efectivos con escudos de protección y armas.

“Hacer un operativo con menos hombres significa poner en riesgo la vida de los agentes”, dijo.

La ley contra el pandillaje que establece sanciones para los cabecillas o líderes de estos grupos de hasta cuatro años de cárcel.

“No deberíamos quedarnos en el endurecimiento de penas, sino en la creación de políticas que contribuyan a favorecer a la juventud, en temas sociales, económicos y con acceso al empleo”, dice Tong al respecto. “Las pandillas logran que el joven se sienta parte de un grupo o comunidad, sienta seguridad en una ciudad que los agrede y margina, así como obtener un reconocimiento social”.

Tong dice que la existencia de pandillas en una sociedad tiene como consecuencia que los más jóvenes asuman modelos de vida similares a los cabecillas de los grupos juveniles delincuenciales.

“La desintegración familiar, la desocupación y/o falta de empleo, así como la violencia social y familiar son los principales factores que inducen a los jóvenes a ingresar a las pandillas”, dice el Coronel Iglesias.

Es por ello que las dependencias policiales de Lima y Callao vienen realizando coordinaciones con las dirigencias vecinales a fin de capacitar a padres de familia y escolares, para combatir la proliferación de pandillas y drogadicción entre los adolescentes.

Las autoridades de la capital peruana implementaron hace algunas semanas el programa “Chicos Chamba”, a fin de apoyar el emprendimiento de jóvenes y darles una nueva oportunidad a este sector de la población. Para el programa se ha destinado un aporte de 500 mil nuevos soles (US$178.571).

Un programa del Ministerio Público, llamado “Jóvenes Líderes hacia un Futuro Mejor”, recuperó de enero a julio a unos 500 menores de edad, quienes optaron por alejarse de las pandillas, regresar a sus colegios o ser capacitados para recibir ofertas laborales.

“La mejor manera de prevenir el pandillaje y las infracciones es ofreciendo a nuestros adolescentes y jóvenes espacios, facilidades y actividades para que se desarrollen”, señaló al respecto la alcaldesa de Lima, Susana Villarán.

Por Pedro Hurtado Cánepa para Infosurhoy.com