[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/guate11.jpg” align=”left” captiontext=”The service life of these vehicles is no more than five years, but there are buses that have been circulating throughout the capital since the 1980s, Álvarez said.”]Guatemala City – The nation’s levels of air pollution are alarming and the problem gets worse each year, according to the Annual Report on Air Monitoring.

Authored by the Universidad de San Carlos (USAC) since 1995, the report concludes the main cause of poor air quality is exhaust from vehicles, specifically those used in public transportation.

Johny Álvarez, director of the Air Monitoring Laboratory at USAC, said the levels of nitrogen dioxide and sulfur dioxide have increased considerably because many buses have not been replaced by their manufacturers’ recommended date.

“The service life of these vehicles is no more than five years, but there are buses that have been circulating throughout the capital since the 1980s,” Álvarez said.

Governmental authorities allow bus companies to use old vehicles if they meet minimum requirements, which include having a valid driver’s license, paying taxes on the bus and possessing accident insurance.

However, a vehicle is not required to pass an emissions test.

There are at least 900,000 vehicles on the city streets each day – and the number grows by at least 50,000 each year, according to estimates by the city’s Mayor’s Office.

When nitrogen dioxide and sulfur dioxide come into contact with the clouds during the winter, acid rain is created, causing skin lesions and pulmonary and digestive illnesses.

About 29% of children between the ages of 8 and 13 nationwide suffer from pulmonary afflictions such as asthma, emphysema, respiratory infections and allergies, according to a report published by the Asociación Guatemalteca de Neumología in 2006. In 2000, the figure was 20% for the same age group.

Respiratory illnesses are the main cause of infant illness worldwide, according to the World Health Organization (WHO).

“Given their ability to penetrate the respiratory track more deeply, suspended particles can cause serious irritation to airways and make symptoms of asthma and cardiovascular disease even worse,” the Universidad de San Carlos report concludes.

Álvarez said the government must do more to improve air quality.

“We have been publishing this report and making the same recommendations for counteracting pollution for the last 15 years,” he said.

[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/guate21.jpg” align=”right” captiontext=”Respiratory illnesses are the main cause of infant illness worldwide, according to the World Health Organization (WHO).”]The level of concentration of suspended particles in Guatemala City per year is on average 90 micrograms per cubic meter. The maximum acceptable level is 20 micrograms per cubic meter, according to the WHO.

Abelardo Pérez, evaluator with the National Program on Climate Change with the Ministry of Environment and Natural Resources (MARN), said the main obstacle in improving air quality in Guatemala City is the lack of legislation to regulate the amount of exhaust allowed into the environment.

“There are no laws to regulate emissions of pollutants,” he said.

But that could change soon.

USAC, the ministries of the Environment and Health, and the National Institute of Seismology, Volcanology, Meteorology and Hydrology (INSIVUMEH) are preparing a bill for Congress that would establish parameters for exhaust gas emissions.

The bill is being evaluated by the Consejo Superior Universitario – one Guatemalan institution allowed to introduce bills into Congress – and there’s no timeframe for the legislation to be sent to Congress.

If approved, the law would apply to all vehicles but not to industries, which are responsible for producing 30% of pollutants in the air, according to USAC’s Air Monitoring Laboratory.

The solutions

The Air Monitoring Laboratory has repeatedly recommended the use of alternative fuels such as biodiesel and ethanol, which emit less carbon dioxide.

Fuel used in diesel engines has high concentrations of sulfur, one of the main pollutants of air.

MARN and the Central American Commission on Environment and Development (CCAD) are working on the First Inventory of Pollutants for Metropolitan Guatemala City, which will quantify the different sources of pollution and identify opportunities to improve air quality.

Fortunately for Guatemalans, the country’s topography favors ventilating the capital with a wind that blows from north to south.

“In Guatemala [City] the wind conditions are different from those in Mexico City, where pollution stagnates because there is no wind,” said Juan Guillermo Orozco, a consultant on environmental health with the Pan-American Health Organization (PAHO) in Guatemala.[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/guate11.jpg” align=”left”]Ciudad de Guatemala – Los niveles de contaminación del aire en el país son alarmantes y el problema empeora año tras año, según el Informe Anual de Monitoreo del Aire.

El informe, que prepara la Universidad de San Carlos (USAC) desde 1995, concluye que la principal causa de la deficiente calidad del aire son los gases de combustión de los vehículos, especialmente los emanados por el transporte público.

Johny Álvarez, director del Laboratorio de Monitoreo del Aire de la USAC, explicó que los niveles de dióxido de nitrógeno y de dióxido de azufre aumentaron considerablemente debido a que muchos de los autobuses no han sido reemplazados en la fecha recomendada por los fabricantes.

“La vida útil de estos vehículos no debe exceder los cinco años, pero hay autobuses que circulan por toda la capital desde la década de 1980”, añadió.

Las autoridades gubernamentales permiten a las empresas de autobuses usar vehículos viejos si cumplen con los requisitos mínimos, que incluyen tener una licencia de conducir válida, tener los impuestos del vehículo al día y poseer un seguro contra accidentes.

Sin embargo, no se exige que los vehículos se sometan a una prueba de emisión de gases tóxicos.

En esta ciudad circulan a diario unos 900 mil vehículos y esta cifra se incrementa en al menos 50 mil vehículos más cada año, según las estimaciones de la Municipalidad de la ciudad.

Cuando el dióxido de nitrógeno y de dióxido de azufre entran en contacto con las nubes durante el invierno, se forma la ‘lluvia ácida’, que provoca lesiones en la piel y enfermedades pulmonares y digestivas.

Cerca del 29% de los niños de entre 8 y 13 años de todo el país padecen afecciones pulmonares como asma, enfisema, infecciones respiratorias y alergias, según el informe publicado por la Asociación Guatemalteca de Neumología en 2006. En 2000, la cifra era del 20% para el mismo grupo etario.

Las enfermedades respiratorias son la causa principal de enfermedad infantil en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Dada su capacidad de penetrar más profundamente en el aparato respiratorio, las partículas suspendidas pueden causar irritación grave de las vías aéreas y hacer que empeoren los síntomas del asma y los trastornos cardiovasculares”, concluye el informe de la Universidad de San Carlos.

Álvarez sostuvo que el gobierno debe hacer algo para mejorar la calidad del aire.

“Durante los últimos quince años hemos venido publicando este informe y haciendo las mismas recomendaciones para contrarrestar la contaminación”, agregó Álvarez.

El nivel de concentración anual de partículas suspendidas en la ciudad de Guatemala alcanza un promedio de 90 microgramos por metro cúbico. El máximo nivel aceptable es de 20 microgramos por metro cúbico, según la Organización Mundial de la Salud.

Abelardo Pérez, evaluador del Programa Nacional sobre Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), sostuvo que el principal obstáculo para mejorar la calidad del aire en la ciudad de Guatemala es la falta de legislación que regule la cantidad de emanaciones tóxicas permitidas en el medio ambiente.

[captionpix imgsrc=”https://thecostaricanews.com/wp-content/uploads/2011/11/guate21.jpg” align=”right”]“No existen leyes que regulen las emisiones de sustancias contaminantes”, explicó.

Pero esto pronto puede cambiar.

La USAC, junto con los Ministerios de Ambiente y Salud y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) están redactando un proyecto de ley para enviar al Congreso, que establecerá los parámetros para las emisiones de gases tóxicos.

El proyecto está a consideración del Consejo Superior Universitario -institución guatemalteca habilitada para presentar proyectos de ley ante el Congreso- pero no existe aún una fecha para que sea enviada al Parlamento.

Si se aprueba, la ley se aplicaría a todo los vehículos, pero no a las industrias, que son responsables de producir el 30% de los gases que contaminan el aire, según el Laboratorio de Monitoreo del Aire de la USAC.

Las soluciones

El Laboratorio de Monitoreo de Aire ha recomendado reiteradamente el uso de combustibles alternativos, como el biodiésel y el etanol, que emiten menos dióxido de carbono.

El combustible utilizado en los motores diésel tiene altas concentraciones de azufre, uno de los principales contaminantes del aire.

El MARN y la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) están trabajando en el Primer Inventario de Contaminantes del Área Metropolitana de Guatemala, que cuantificará las diferentes fuentes de contaminación e identificará las oportunidades para mejorar la calidad del aire.

Afortunadamente para los guatemaltecos, la topografía del país favorece la ventilación de la ciudad cuando el viento sopla de norte a sur.

“En la [ciudad de] Guatemala las condiciones del viento difieren de las de la Ciudad de México, donde la contaminación permanece estancada porque no hay viento”, explicó Juan Guillermo Orozco, consultor sobre salud ambiental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Guatemala.